..."El que tiene la superestructura cristiana, tiene que pagar culpas, o piensa que debería hacerlo. Y lo que es peor aún, incluso piensa que podría hacerlo.
Cuando una persona tiene culpa personal, ésta se convierte en fuente de fuerza si es admitida. En cuanto la persona admite su culpa, ya no tiene sentimientos de culpabilidad. Los sentimientos de culpabilidad se desarrollan cuando alguien intenta apartar o negar su culpa.
La persona que admite su culpa, sin embargo, tiene fuerza; la culpa se manifuesta como fuerza. El que niega su culpa y rehuye sus consecuencias, se siente culpable y débil. La culpa capacita a la persona a realizar actos buenos para los que antes no hubiera tenido la fuerza necesaria; pero ocurre únicamente si la persona reconoce su culpa.
En cambio que la persona que toma sobre si, una culpa y sus consecuencias en lugar de otro, se debilita. Ahí no se puede hacer nada bueno con esa culpa. Al contrario, las consecuencias suelen ser fatales. Al mismo tiempo, debilita a la otra persona, dado que tomando sobre sí la culpa del otro, tamnipen lo priva de la fuerza para hacer algo bueno con esa culpa.
La adopción de una culpa ajena, por tanto, tiene consecuencias negativas a todos los niveles.
(...)
También la culpa adoptada, siempre debilita. EL que lleva la cruz de los demás ya no tiene fuerza para lo positivo. Sin embargo, la persona que lleva sunpropia cruz, su culpa y su destino, esta fuerte. Los lleva con la cabeza en alto y tiene la fuerza de hacer algo grande con ello."...
Tomado del libro: Ordenes del amor. Ed Herder 2001
El amor llena lo que el orden rodea. El amor es el agua, el orden el botijo. Bert Hellinger ..."Los padres son un grupo y los hijos son un grupo, y sus posiciones corresponden exactamente a la jerarquía según el orden de origen: el Orden de Precedencia siempre se configura en un movimiento circular, en el sentido de las agujas de un reloj. Este orden también se guarda si los padres se encuentran en un lado y los hijos en el otro.( ... )Pero el lugar que se les asigna dentro de este orden de precedencia siempre depende de las circunstancias. Cuando los hijos tienen que pasar a la esfera del padre, se ponen más cerca del padre. Cuando tienen que pasar a al esfera de la madre, se colocan más cerca de la madre, (...). Sin embargo, donde no existe esa necesidad, los hijos se encuentran frente a ambos padres. ... Cuando llega la hora de desprenderse, los hijos se dan la vuelta y se dirigen hacia adelante, dejando atrás a los padres. Los padres por su parte, permanecen en su lugar, mirando a los hijos con cariño. Esta es una buena solución para todos.
También es una buena manera de dispones los asientos en la mesa: los padres a un lado, y los hijos en frente de ellos, de acuerdo al orden de precedencia, es decir, el primero a la derecha, el segundo a la izquierda de aquél, etc. Este es un orden que asegura la paz en la mesa"...
Tomado del Libro: Ordenes del Amor de Bert Hellinger, Editorial Herder 2001
Rupert Sheldrake, bioquímico investigador, desafía los supuestos fundamentales de la ciencia a través de sus investigaciones, y revoluciona la teoría convencional sobre las leyes inmutables de la naturaleza.
Habla sobre la Teoría Mecanicista ..."que todavía hoy constituye la ortodoxia dominante, afirma que los organismos vivos no son más que máquinas complejas programadas genéticamente. Se los supone inanimados, literalmente desalmados. Por regla general, lo primero que hacíamos cuando estudiábamos organismos vivos era matarlos o seccionarlos. He pasado muchas horas de trabajo de laboratorio diseccionando y más adelante viviseccionando. Por ejemplo, una parte esencial de mi currículum de biología consistía en disecar los nervios de patas amputadas de ranas y estimularlos eléctricamente para que los músculos se contrajeran. Nunca oí decir nada acerca de cómo volvían las palomas a su casa."
Y de allí inicia un recorrido por diferentes universidades y especializaciones motivado por el amor hacia los animales que eran maltratados en los laboratorios de experimentación ..."He descubierto que la escisión que he experimentado en mi propia persona, el abismo entre la experiencia personal de la vida y la teoría según la cual los organismos vivos, incluso nosotros, son meros autómatas, sin alma, está muy extendida dentro y fuera de la comunidad científica.
He llegado a advertir que esta división no es inevitable y que es posible un tipo de ciencia más abarcador, así como más barato. Pero esto es ineludiblemente controvertido. Para ciertos científicos, la teoría mecanicista de la naturaleza no es una mera hipótesis a comprobar, sino más bien un credo
religioso. Para otros, la investigación con mentalidad abierta es más importante que la defensa de dogmas tan celosamente defendidos durante tanto tiempo. Estos últimos han prestado una gran colaboración en mis investigaciones.
Para explicar bien esta teoría es necesario recurrir a ciertos conceptos previos:
Sheldrake utiliza en su teoría el concepto de "campo mórfico".
"Las mentes de todos los individuos de una especie -incluido el hombre- se encuentran unidas y formando parte de un mismo campo mental planetario. Ese campo mental -al que denominó morfogenético- afecta a las mentes de los individuos y las mentes de estos también afectarían al campo. “Cada especie animal, vegetal o mineral posee una memoria colectiva a la que contribuyen todos los miembros de la especie y a la cual conforman”, afirma Sheldrake. De este modo si un individuo de una especie animal aprende una nueva habilidad, les será más fácil aprenderla a todos los individuos de dicha especie, porque la habilidad “resuena” en cada uno, sin importar la distancia a la que se encuentre. Y cuantos más individuos la aprendan, tanto más fácil y rápido les resultará al resto.
El campo donde está conectada la información genealógica lo describe Rupert Sheldrake desde un punto de vista cuántico: “Existen en la naturaleza unos campos llamados Morfogenéticos, los cuales son como estructuras organizativas invisibles que moldean o dan forma a tales cosas como plantas o animales, que también tienen un efecto organizador en la conducta”.
Estos campos Morfogenéticos contienen información recopilada de toda la historia y la evolución pasada, algo a la manera de la “memoria racial” de Freud o el “inconsciente colectivo” de Jung o el “circuito neurogenético” de Timothy Leary. La resonancia mórfica, el principio de memoria colectiva, se puede aplicar al estudio del árbol genealógico. Cada familia tiene su propia memoria colectiva a la que todos sus miembros están conectados y tienen acceso.
La transmisión intergeneracional ocurriría pues en este campo mórfico, pues hay una memoria común compartida por todos los miembros del clan, hayan o no convivido en las mismas coordenadas espaciotemporales.
¿Esto podría ser otra forma de entender el inconsciente colectivo y el inconsciente familiar? ¿Daría respuesta al por qué los secretos y los no dichos de una generación ejercen ese tremendo efecto en las siguientes?
Claudine Vegh decía que “…vale más saber una verdad, aun cuando sea difícil, vergonzosa o trágica, que ocultarla, porque aquello que se calla, es subordinado o adivinado por los otros y ese secreto, se convierte en un traumatismo más grave a largo plazo”.
Anne Ancelin Schützenberger lo ha estudiado a fondo: “Los duelos no hechos, las lágrimas no derramadas, los secretos de familia, las identificaciones inconscientes y lealtades familiares invisibles” pasean sobre los hijos y los descendientes. “Lo que no se expresa por palabras se expresa por dolores”.
¿Podemos los descendientes modificar esa información almacenada en el campo? “La sanación del árbol consiste en quitar la repetición, comprenderla, o repetirla en una forma positiva”, nos responde Alejandro Jodorowsky. Plano sin fin"
Conocer las Constelaciones familiares, me cambió la vida.
Tuve un tumor cerebral en la silla turca detectado en el 2000. Los dolores de cabeza, me llevaron a visitar varios médicos y coincidir en operaciones. Pero le tuve miedo a operarme, pues me imaginaba no poder reconocer a mis hijos. Hice de todo, hasta tomar un aceite de culebra de la Gran Sabana.
Con el Dr. Guido Guedez y la Fundación Nuevo Pensamiento, trajimos a Venezuela para la UCV, al Dr. Jorge Carvajal Posadas, creador de la Medicina Sintergética, a quien conocí personalmente. EL Dr, Guido me recomendó hacer una constelación con Carolina Castillo, quien había traído a Venezuela la Formación en Constelaciones Familiares con Harald Honen en 2001, luego supe que el Centro Osho trajo a Caracas en el año 2000 a Bert Hellinger.
Así que fui a esa consulta de Medicina Sintergética y otra de Constelaciones Familiares y lo demás es historia. Se acabaron los dolores de cabeza, y el tumor se fué.
En la consulta mi trabajo fue el de incluir en mi vida, a mi pequeño bebé, que se tuvo que ir por destino, y quien sabe cuántas mujeres más perdieron a su primer bebé, en una lealtad absoluta hacia el sistema familiar.
Eso bastó para entrar a dos módulos de la formación con Carola Castillo.
Desde ese entonces además de entrenarme como Consteladora Familiar, he asistido en calidad de colaborador a dos formaciones con Carola, y este año por vez primera, conocí a Bert Hellinger en Bogotá, Colombia, lo que referí en el anterior post.
Abrí un consultorio en Charallave, Estado Miranda, donde atiendo algunas consultas particulares.
Con mi amiga Antonina Scata, realizamos nuestro primer taller abierto al público en el Hotel Paseo Las Mercedes, con 30 personas. Fue una hermosa experiencia.
Les recomiendo dos libros: Ordenes del amor y Ordenes de la ayuda
Hasta el Próximo post,
Información e inscripción para nuestra Formación en Constelaciones Familiares:
Zhair Marrero S.
Correo: promoviendo.vida@gmail.com
Una aventura ir a Bogotá a conocer el Maestro de nuestra Maestra Carola Castillo, quien nos invitó a conocerlo.
Entré a las Constelaciones Familiares, luego del Deslave de la Guaira, un desastre natural de 5 días de lluvia, y trabajé en Radio Continente esos 5 días, "cazando" papelitos para juntar a las familias del deslave. Fue intenso. Trabajábamos de a dos, uno recibía las llamadas, anotaba y otro cazaba los papelitos a ver si ya la familia se había encontrado y si no, llamar a la familia ara avisarles que su familiar estaba vivo, o aún no aparecía.
Luego de esos 5 días, hicimos amistad con quienes estábamos acompañados, nadie se presentó con un curriculum, más que su nombre. Cuando todo pasó, fue que empezamos a conversar sobre lo que hacemos en la vida, y allí supe que Lenín Wilhelm era un Maestro de PNL, El resto es historia. En mi percepción, conocer a Bert Hellinger es un antes y un después, aunque con mi maestra Carola fué espectacular, ésto lo sobrepasaba. El trabajo en vivo sobre los Ordenes del amor, sobre las implicaciones, me dejó con ese sabor a más. Compre varios libros: Ordenes del amor Religión, Psicoterapia y Cura de Almas Felicidad Dual Reconocer lo que Es Ya les contaré. Les dejo la foto del grupo. y él, Lenin me invitó a que fuera a una consulta con Carolina Castillo, por el tema que yo personalmente estaba pasando.
Aca un texto:
Historia: La posada
Alguien pasea por las calles de su ciudad. Todo le parece familiar. Le acompaña una sensación de seguridad y también de ligera tristeza porque muchas cosas se mantienen en secreto, y una y otra vez se encuentra con puertas cerradas. A veces hubiera querido dejarlo todo y marcharse lejos de aquí. Pero algo lo sujetaba, como si estuviera luchando contra un desconocido y no pudiera separarse de él antes de conseguir su bendición. Y así se siente prisionero entre ir hacia adelante o hacia atrás, entre marcharse o permanecer. El hombre llega a un parque y se sienta en un banco. Se apoya contra el respaldo, respira profundamente y cierra los ojos. Deja estar la larga lucha, se fía de su fuerza interior y siente que se va calmando y entregando, como se entrega un junco al aire, en armonía con la variedad, el vasto espacio y el largo tiempo.
Se ve a sí mismo como una casa abierta. Quien quiera entrar, puede venir. Todo el que llega trae algo, se queda un rato y luego se va. De esa manera, en esta casa hay un continuo ir y venir, traer, quedarse y partir.
El que llega nuevo y trae algo nuevo, envejece mientras se queda, y finalmente viene el tiempo de su partida. También llegan muchos desconocidos, gentes que durante mucho tiempo fueron olvidadas o excluidas. Ellas también traen algo, se quedan un tiempo y luego se van. Llegan igualmente los malvados, a quienes preferiría prohibirles la entrada, y también ellos aportan algo, encuentran su lugar, se quedan un rato y vuelven a partir. Cualquiera que venga siempre encuentra a otros que llegaron antes o que vendrán después. Y como son muchos, cada uno tiene que compartir. Todo el que tiene su lugar, también tiene su límite. Todo el que quiera algo, también tiene que adaptarse. Todo el que haya venido, puede desarrollarse mientras se quede. Llegó porque otros se fueron, y se irá cuando otros vengan. Así, en esta casa hay tiempo y espacio suficientes para todos.
Así sentado, se siente a gusto en su casa, sabiéndose unido a todos los que vinieron y vienen, aportaron y aportan, se quedaron y se quedan, se fueron y se van. Lo que antes estaba inacabado, ahora le parece completo; percibe que una lucha se termina y que se hace posible la despedida. Espera, sin embargo, el momento justo. Después abre los ojos, echa una última mirada a su alrededor, se levanta y se va. Bert Hellinger
Hasta el Próximo post, Información e inscripción para nuestra Formación en Constelaciones Familiares: