martes, 26 de octubre de 2010

Excusas que eliges para justificarte...

Cuando comiences a buscar excusas, formando ideas sobre lo que el otro hace o deja de hacer para ti, con el objeto de justificar una decisión, es hora de lanzarte al vacío y descubrir los huesos de la mujer esqueleto, simplemente te estás enfrentando en ese momento a tu propia muerte, porque estar en la Presencia del otro es vivir-morir-vivir… es quedarte con la valentía del héroe y registrar en lo más profundo de tu Alma un proceso, un nuevo camino, sin juicios que luego se convierten en obstáculos para el amor en las relaciones, entonces es hora de mirar las lágrimas que dejaste a tu paso, para seguir adelante porque ya no hay vuelta atrás, el esqueleto te perseguirá por siempre y de diversas formas, hasta que confrontes definitivamente tus propios huesos, secos porque no te diste cuenta que esas lágrimas podían alimentar tu carne, y que con desprecio y sin dignidad lanzaste al abismo para ni mirar lo que realmente es…



“La verdad es que la gente nunca está “completamente preparada” y nunca hay un “momento adecuado”. Tal como ocurre con todos los descensos al inconsciente, llega un momento en que uno se limita a confiar en la suerte, se tapa la nariz y se lanza al abismo. Si no fuera así, no habría sido necesario crear las palabras heroína, héroe o valentía.” Clarisa Pinkola Estés, Mujeres que corren con los lobos.

Y este tema viene al caso, por la irresponsabilidad con que nos tomamos nuestras propias decisiones o acciones de vida, escuchando a Eckhart Tolle, parafraseo su “asegurate que estás respirando” como un modo de entrar en ti y tomarte el tiempo suficiente para procesar un movimiento en tu vida, toma tiempo, si, toma tiempo, y ese tiempo te aseguro que vale cada minuto, porque reconstruirse exige de nosotros llenar de nuevo de carne los huesos secos, mojados en lágrimas del amor que ahora sientes por ti mismo.

Sobre todo porque ahora sabes que las excusas que se inventaron y que te inventaste para huir del esqueleto no son válidas…


Los pasos se inician con saber que algo se muere en tu interior, y hay que ir despidiendo poco a poco lo que ya no sirve en tu vida, o relación, hasta que llegues al vacío del abismo, donde la nada aterra, donde el miedo se hace presente, donde la guadaña sesga la maleza, reconociendo tus pasos y deshaciéndolos para ir por un camino nuevo, seco, árido, quizás con piedras y obstáculos que has de quitar, pero diferente…y luego con tus lágrimas que caen sobre esa tierra seca, comienzas a llenar de nueva carne esos huesos, y con tus lágrimas sacias la sed del amor por ti mismo, hasta que un día te das cuenta que comienzas a cantar una canción nueva, quizás solitaria al principio, en ese desierto del Alma que emerge de la profundidad de tu psique, tu nuevo nombre emerge como las florecitas del camino: nadie las riega, nadie las siembra, nadie las cuida, pero nadie duda que cuando una lluviecita cae, ellas florecen…

(Inspirada en el capítulo 5 de Mujeres que corren con los lobos)

lunes, 11 de octubre de 2010

Pensando en mi papá...

He escrito sobre mi mamá, sobre mi abuela materna... pero escribir sobre mi papá me ha costado todos estos años.

No fue sencilla nuestra relación, me acostumbre a estar sin verlo desde pequeña, trabajaba mucho, se iba toda la semana y regresaba los viernes en la noche, tan cansado que me pedían que me quedara quietecita para que él descansara...

Luego el sábado por la mañana salía con mi mamá a hacer mercado, etc. y al final lo veía por ahí un rato en las tardes.

Recuerdo que mi abuela me vestía linda para que le mostrara a mi papá lo que había aprendido en la semana, creo que tenía 3 o 4 años, entonces esperaba sentada en los muebles para que al llegar le contara lo que me había pasado.

Recuerdo que ponía un disco de twist que me gustaba, y bailabamos...

Me acostumbre a escuchar sus tangos de Gardel, y a Pedro Infante, cosa que fue dejando de escuchar con el tiempo.

Volví a trabajar este tema hace dos años en Pedagogía Sistémica. En el cierre se hacen camisetas, y esa camiseta se la dediqué a él, mis compañeros y compañeras, me cantaron entonces la canción de mi viejo...


Nació en Santa Lucía, estado Miranda en 1925, un 18 de abril, hijo número 12 de Francisco Javier Marrero y Carmen Lamont.

Trabajó en la Inspectoría de Tránsito terrestre muchos años, desde Carora, hasta Caracas, luego se salió por no querer ser corrupto, y se convirtió en vendedor, llegó a tener un gran negocio en Maracay de venta, con promotoras, de artículos femeninos, de cobijas, ventiladores etc. que eran los premios por vender un cartoncito. De ahí se volvió a venir a Caracas a trabajar de jefe de seguridad de la Fundación del Niño con la Primera Dama de aquel entonces Presidente Luis Herrera Campins.

Cuando lo jubilaron, ya eramos todos profesionales y dijo que no trabajaba más, y asi fue... y asi es hasta hoy...

Se mudaron a Barquisimeto hace un año, y comenzó a olvidar incluso que se había mudado, ya se ha perdido 3 veces en lo que va del año, hace un esfuerzo y regresa... a la casa de Caracas que es la que recuerda...

No se cómo manejar esta tristeza... duele...

Gracias por la vida Papá...


lunes, 4 de octubre de 2010

Las Pérdidas... ese extraño bicho que se nos mete en el corazón y no sabemos cómo sacarlo...


Las pérdidas, cualquiera que sea, de un ser querido, de un auto, de una casa, de dinero, o simplemente de un divorcio, de una separación, rupturas, de una muerte, nos pueden conducir muy fácilmente a un estado depresivo por sentir que "no se puede, nadie puede", es un "extraño bicho que se nos mete no solo en la mente sino en el cuerpo.

Sacarlo de ahí, toma tiempo, no es tan fácil como la rabia, aunque es una de las etapas del duelo, que nos hace sentir tristes, frágiles, sin fuerza para tomar la vida tal como es, como un proceso donde hay un inicio, nacimiento, un proceso de maduración y luego la muerte.

Es bueno saber y reconocer que estamos ahí, como primer paso para legitimar que vamos a entrar en un paréntesis de la vida, donde le damos paso y entrada a la soledad, el celibato consciente, la reflexión interna, el silencio y la fragilidad emocional o sensibilidad.

No es momento de hacer como Tarzan, saltar de liana en liana y buscar sustitutos que nos animen a continuar adelante, es necesario caer al piso antes de montarte en otra liana, aterrizar tus emociones y resolver internamente en un proceso consciente, solo o acompañado, este bicho que llevamos por dentro.

Es un proceso de buscar una paz interior, como dije antes, solo o acompañado por un terapeuta, en esa soledad interior que reflexiona sobre los pasos dados para dejar que emerja poco a poco lo nuevo.

Atravesar el tunel oscuro de las emociones, no es fácil, la rabia toma parte en ello, al no entender los porqués que tiene la vida para darnos semejante lección o los porqués te fuiste si yo....

Es tiempo entonces de decir que nos da rabia porque amamos, porque comprometimos nuestros sentimientos en el amado o en la cosa amada, siendo fieles a nuestro amor y compromiso, no entendemos las razones ni el porqué nos pasa esto... y entra la autoconmiseración al escenario...

A veces siento que en esto de las separaciones y las pérdidas, somos egoistas, porque no miramos lo que se fué, solo miramos el hueco que nos dejó y nos quedamos mirando el hueco en lugar de decir adios. Pero bueno, esto es parte del proceso, no se puede saltar.

La autoconmiseración es solo ver nuestro ombligo, no podemos levantar la mirada por el dolor que "me" ocasionas al dejarme o morirte o perderte, y salir de ese espacio, requiere de mirar con amor lo que me dejaste en el ombligo, y dar gracias por ello, por el recuerdo hermoso.

Una vez que superas la autoconmiseración, viene leeeeenta, pero segura, la tristeza, ella se queda más tiempo en nosotros, y con nostalgia y lágrimas quedas, las imágenes se van vistiendo de sepia, aún no me doy cuenta exacta de el vacío, solo recuerdos emergen, es bueno mirar los albumes en estas etapas, revisar las fotos viejas, dar gracias por ellas, y quedarnos con las que nos muestran el amor compartido.

Salir de ella, de la tristeza, es dificil, porque sabemos que cuando levantemos la cara nos vamos a encontrar con la soledad y el vacío y eso asusta, el miedo hace su aparición. Nos aterroriza su aparición, cuando en la cama ya no estás, o cuando la ropa en el closet me invita a sacarla de ahi para donarla, es de las cosas más difíciles de hacer, porque nos negamos a la pérdida, y a veces en un intento por recuperarlo, rogamos, imploramos, porque la soledad apremia, y el miedo es libre.

Esta etapa del bicho extraño, en principio es terrible, acostumbrarnos al espacio vacío sin lanzarnos en otra liana para que lo ocupe antes de sentirlo, no es sencillo, requiere de nuestro valor, y si no lo tienes, es bueno acompañarse de un terapeuta que nos ayude en el proceso, porque es en la soledad que dejas, dejas también viejas pautas de comportamientos para reconstruirte con nuevas creencias, certezas, y fuerza interior.

En esta reconstrucción, podemos revisar lo que no hemos hecho bien, los errores del pasado para no continuarlos en el presente, son decisiones actuadas, no solo propuestas de año nuevo, es planificarlas y comenzar a probarlas inmediatamente, como por ejemplo, iniciar un nuevo idioma, una nueva carrera, desayunar diferente, caminar en las tardes, cambiar hábitos de alimentación, probar nuevas formas de vestirnos, mirar una nueva imágen y probarla, quizás siendo más YO, más acorde con lo que Soy y no con lo que quieren que sea, o lo que se pide que sea, o lo que se pide que haga. Asintiendo a lo que verdaderamente ES ahora!.

Muchas personas en estas etapas, dejan el trabajo que estan haciendo para hacer lo que verdaderamente han soñado desde hace tiempo, o hacen un contacto verdadero con Dios, se mueven en la búsqueda espiritual que han sentido, pero que no han sido capaces de vivir en la plenitud, la oración y la meditación se hacen parte de este proceso de soledad, y las oraciones se inician con un "sacame de aqui", hasta que un día te das cuenta que ya no estás ahí y comienzas a mirar el mundo desde otra perspectiva, ya que asi entendemos el concepto verdadero de Dios, que no está en los dogmas, ni en las inglesias, es un Dios que está en todas partes y se comunica conmigo de diversas formas y milagros grandes y pequeños. Nos damos cuenta que es más sencillo de sentir y conectarnos a El, porque al mismo tiempo vamos sintiendo más felicidad que tristeza, más alegría por vivir que dolor, y más Vida que muerte.

Es entonces que la oración y la meditación es un GRACIAS... por lo que he vivido y por la fuerza para seguir viviendo...

Solo cuando llegamos ahí, es tiempo de estar listos de nuevo para la vida...

"La vida es un constante proceso, una continua transformación en el tiempo, un nacer, morir y renacer." Hermann Keyserling (1880-1946) Filósofo y científico alemán.

El Viaje del Hèroe dentro de nosotros

Tomado desde la web... El viaje del Héroe , conocido como monomito, es un esquema narrativo ideado por Joseph Campbell (1904-1987), un profe...