jueves, 20 de junio de 2013

Hábitos de las personas felices. Tomado de Culturizando

La verdad que es bueno tomar lo que otros publican dándoles el crédito por supuesto, sobre todo porque los consejos son bueníiiiisimos.

Este post es de Culturizando, aqui está el link: http://www.culturizando.com/2013/09/los-20-habitos-de-las-personas-felices.html

Y me atrevo a compartirlo, porque siempre ando en la onda de activar las endorfinas que nos llevan a la salud. Sobre todo porque sigo de cerca a Martin Selligman, psicólogo que promueve la felicidad como forma de vida, comprobando neurológicamente que es posible crear la química interna que además de felicidad, nos activa la salud, y antes de que leas el post, "Ser feliz es una decisión! Disfruta el post:

miércoles, 12 de febrero de 2014

Los 20 hábitos de las personas felices


La felicidad es, casi desde cualquier punto que se le mire, uno de los propósitos más esenciales del ser humano. Las definiciones de felicidad pueden variar si toman en cuenta circunstancias culturales e históricas, pero quizás, después de todo, lo que permanezca constante sea la búsqueda de la felicidad como una de las metas que han orientado desde siempre muchas de las acciones humanas.

¿En dónde se encuentra la felicidad? ¿En la calidad de las relaciones que mantenemos con nuestros semejantes? ¿En el dinero que ganamos por lo que hacemos? ¿En las cosas que compramos? ¿En la calidad de nuestra alimentación? ¿En la frecuencia de nuestras relaciones sexuales? ¿En los hábitos nos brindan bienestar corporal? ¿En el bienestar intelectual? ¿En la estabilidad de nuestras emociones? ¿Dónde?

Es posible que ahí y también en otros lugares, que sea al mismo tiempo un elemento que hace la diferencia y, por otro lado, una suma, una coincidencia de múltiples factores que, reunidos, otorgan ese improbable estado que conocemos como felicidad.

La ciencia, por su parte, no ha permanecido ajena a este asunto, y existen numerosas investigaciones que algún aporte tienen al respecto.

A continuación enlistamos algunos de estos estudios, según los cuales existe un puñado de hábitos que nos ayudarán a conseguir o a acercarnos un poco el fuego vital de la feclidad.

Las personas felices conviven con personas felices
La felicidad es contagiosa. Investigadores de la Framingham Hear Study estudiaron por más de 20 años a personas que se encontraban preferentemente entre personas felices, descubriendo que de esta manera aumentaba su probabilidad de que ellas mismas fueran felices en el futuro.

Sonríen cuando tienen que hacerlo
La sonrisa puede o no ser un gesto común, frecuente: en buena medida depende del individuo. Si este tiene pensamientos positivos, felices, igualmente puede ser que una sonrisa acuda con más facilidad y naturalidad a su rostro. Curiosamente, según algunos estudios falsear una sonrisa durante una situación poco agradable puede empeorar el estado de ánimo.

Perseverancia
Peter Kramer, psicólogo, asegura que la perseverancia y no la felicidad es lo opuesto de la depresión. Al parecer si hay algo que distingue a quienes son felices es su actitud ante el fracaso: siempre saben reponerse.

Intenta ser felizUn par de estudios publicados recientemente sostienen que basta con intentar ser feliz —con proponérselo, con buscarlo— para fortalecer el bienestar anímico, en especial en esos ámbitos que implican emociones positivas.

Celebrar también los pequeños triunfos
Los triunfos personales, casi sin excepción, nos llenan de felicidad. Sin embargo, lo usual es pensar estos como las grandes victorias, aquellas que se consiguen solo a costa de esfuerzo y aun sacrificio. ¿Pero qué pasa con los triunfos más modestos que se tienen cotidianamente? ¿No puede considerarse también digno de reconocimiento llegar puntualmente a una cita, terminar un libro, haber hecho reír sinceramente a alguien?

Gusto por los placeres sencillos
Como en el punto anterior, en el caso del placer existe también un reino de lo sencillo, lo minúsculo quizá, que a veces pasa desapercibido pero es capaz de proveer tanta o más satisfacción que los llamados grandes placeres. Darle sentido a las pequeñas acciones, ser agradecido con los dioses mínimos de la vida, está asociado con una sensación generalizada de regocijo.

Las personas felices hacen el bien a los demás
La felicidad puede mirarse también como un circuito que se nutre a sí mismo y así se sostiene (y de paso sostiene al mundo): hacer feliz a alguien tiene como consecuencia que otra persona haga feliz a ese primero de la cadena. Solo que, claro, aquí no hay primeros, ni últimos, sino solo una fuerza que se mantiene circulando entre quienes emprenden acciones en beneficio de otros. Según se publicó hace poco, por ejemplo, el trabajo voluntario repercute positivamente en tu salud.

Dejarse llevar
Cuando hacer algo nos complace, es muy frecuente que perdamos la sensación del transcurso del tiempo. Aquello que hacemos es tan satisfactorio, que todo lo demás deja de importarnos, incluso el paso de los minutos. Al parecer entregarse de esta manera a una actividad altamente satisfactoria —que también implica motivación y cierto grado de desafío— es importante para sentirnos felices.

Profundidad de una conversación
Hace poco la revista especializada Psychological Science publicó un estudio en el que mostró cierta tendencia de las personas felices por preferir conversaciones profundas, sustanciosas, en vez de plásticas sobre temas menores o banales. Al parecer es notablemente más satisfactorio hablar, por ejemplo, de la situación sentimental por la que se atraviesa en ese instante y no, digamos, del clima.

Gastar el dinero en otras personas
El dinero no compra la felicidad, pero al parecer, cuando se gasta en otras personas y no en uno mismo, aumenta la sensación de ser feliz. Al menos eso es lo que sostiene esta investigación.

Saber escuchar
Escuchar puede considerarse una de las habilidades fundantes del ser humano. Escuchar implica reconocer la existencia del Otro, respetar su visión de mundo, estar dispuesto a conocerla y aun aprender algo de ello. Escuchar requiere y genera confianza. Escuchar hace al Otro sentirse acogido, útil en el sentido de que sus palabras transformaron de algún modo la realidad de la persona que verdaderamente las escuchó.

Preferencia por las relaciones cara a cara
En nuestro tiempo pareciera que la tecnología de telecomunicaciones que tenemos a nuestra disposición es más que suficiente para estar en contacto con nuestros amigos, familiares e incluso nuestra pareja. La nuestra parece una soledad inédita, una soledad acompañada: una persona puede pasar todo el día frente a su computadora y, aun así, haber entrado en contacto con decenas o miles de semejantes, algunos más queridos que otros. Con todo, el movimiento anímico que implica tomar un autobús, un taxi o un avión para ir a ver a un ser querido —y después de esto, efectivamente verlo, estar con él— tiene repercusiones en nuestra necesidad de sentirnos parte de algo o de alguien, además de que el contacto físico disminuye las sensaciones ligadas con la ansiedad.

Ver el lado bueno de las cosas
El optimismo, tan atacado desde hace varios años, tiene sin embargo sus virtudes, quizá la principal el hecho de que ver el lado bueno de las cosas disminuye el estrés y sus síntomas, además de que incrementa nuestra tolerancia al dolor. Un estudio reciente mostró que tener una actitud positiva mejora la salud de quienes tienen padecimientos cardiacos.

Aprecia la música
La música, como una de las manifestaciones más elevadas del espíritu, mucho tiene que ver en la consecución de la felicidad. En esta investigación, por ejemplo, se notó que la música que escuchamos puede afectar la manera en que percibimos el mundo: una tonada triste nos hará ver un mundo triste, mientras que una feliz quizá aumente esa misma felicidad para el mundo.

Desconéctate
Aunque se trata de un fenómeno demasiado cercano (todavía) para estudiarse, varias voces han señalado ya los alarmantes niveles de ansiedad que acompañan nuestra vida perpetuamente conectada. El teléfono portátil, la computadora y otros gadgets mantienen casi de tiempo completo una parte de nosotros en ese otro mundo que es Internet y sus territorios. El fin de semana pasado el escritor estadounidense Jonathan Franzen publicó en The Guardian un ensayo en el que, entre varias otras cosas, denuncia este vicio del mundo contemporáneo en el que “tenemos que decir adiós a la estabilidad laboral y hola a una vida llena de ansiedad. Nos tenemos que volver tan incansables como el capitalismo”. Ante este panorama, ¿desconectarse no parece una alternativa deseable para la salud emocional? ¿Qué pasaría, por ejemplo, si dejaras Internet por un año?

La importancia de la espiritualidad
El cultivo de la espiritualidad nos hace reconocer que somos algo más que materia. Que una parte muy importante de nosotros está hecha de elementos intangibles pero valiosos. En casi todos los casos la espiritualidad y el reconocimiento de lo sagrado en el mundo nos hacer ser agradecidos, generosos, pacientes, tolerantes, además de otras actitudes que, cuando practicadas, redundan en nuestra propia felicidad.

Ejercítate
Es sabido que el ejercicio físico libera endorfinas, además de otras sustancias neuroquímicas que modifican nuestra actitud frente al mundo, casi siempre otorgándonos una sensación satisfactoria de la realidad. El ejercicio disminuye el estrés y algunos síntomas de la depresión, además de mejorar nuestras habilidades cognitivas y hacernos apreciar más nuestro cuerpo.

Busca la naturaleza
Una caminata de veinte minutos revitaliza, tanto el cuerpo como la mente y el espíritu. De acuerdo con numerosos estudios, el contacto con la naturaleza despierta las sensaciones de bienestar y felicidad en quien así lo experimenta.

Duerme bien
Cada persona tiene su propio ritmo de sueño y descanso, pero en todos es importante que este se cumpla para que lo mismo el estado anímico que el bienestar corporal funcionen correctamente.

Ríe tanto como puedas
Reír es más que una expresión: es toda una reacción química de nuestro cuerpo en la cual se liberan sustancias que combaten el dolor y la tensión, fortalecen el sistema inmune e incluso, como el ejercicio físico, controlan el apetito y reducen el colesterol.

Fuente: PijamaSurf


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domingo, 9 de junio de 2013

Cómo funciona la lucha no violenta. Gene Sharp

Como funciona la lucha no violenta. Gene Sharp

Aunque se estima que una lucha siempre lleva la violencia implícita, la mediación y la resolución de conflictos de forma alternativa, siempre proponen una conciliación.

Pero en su prefacio, Sharp escribe que “algunos conflictos no se pueden resolver con acuerdos y no hay más solución que la lucha.”

Más adelante propone: " La 
gente no siempre hace lo que se le dice que haga, y algunas veces hace cosas que se le han prohibido. Los subordinados pueden desobedecer las leyes que ellos rechacen. Los trabajadores pueden cesar de trabajar, lo que puede paralizar la economía. La burocracia puede negarse a llevar a cabo las instrucciones que se le den. Los soldados y la policía pueden ser descuidados en la aplicación de la represión: pueden hasta amotinarse. 

Cuando esto se da simultáneamente, las personas que han sido “los gobernantes” se convierten sencillamente en unas personas más. Esta disolución del poder puede darse en una gran variedad de conflictos sociales y políticos. 

 Cuando la gente se rehusa a cooperar, retira su ayuda y persiste en la desobediencia y el desafío, está negándoles a sus oponentes el apoyo humano básico y la cooperación que cualquier gobierno o sistema jerárquico requiere. Si esto lo hacen los gobernados en número suficiente y durante un tiempo considerable, ese gobierno o sistema jerárquico ya  no tendrá poder. Este es el supuesto político básico de la acción noviolenta. ".....


Les adjunto el link para el libro que está muy bueno si amplias tu mrada hacia el ganar-ganar o no hay trato.


Compartido por:
Zhair Marrero S.
Docente, Mediador Educativo, especialista en Pedagogía de la Paz y Pedagogía Sistémica.
entrenamiento.mediacion@gmail.com

miércoles, 5 de junio de 2013

La actualización Docente

La mayoría de los docentes, no están actualizados, y se responsabiliar muchas veces al Colegio por no incentivar y exigir a su planta de docentes, su actualización para mantener la calidad de la enseñanza, al final, los padres responsabilizan al Colegio, y es el Colegio el que adquiere buena o mala fama con ello.

Sin embargo, hay que recordar que nuestro Docente, también aspira  a que sea el Colegio o el Ministerio de Educación, quien le provea los recursos de actualización, ya sea en forma de dinero o de Cursos., con esto, el docente se mantiene como un niño ante la autoridad y no crece como docente por si mismo.

Aunque todos conocen el "Mensaje a García" o el "Jarrón azul" , continuamos en lo mismo, generación tras generación de docentes, especialmente los que ya tienen antigua data. El tema es preocupante, cuando los estudiantes, ya desde el preescolar, manejan más información que la que el mismo docente conoce, tales como redes sociales, o apps que le permiten comunicarse con el "mundo" y obtener más información.

Y aquí no estamos hablando de cambiar curriculums, estamos hablando de cómo transferirlos al estudiante de forma que sea comprensible desde las nuevas metodologías para el aprendizaje.

Es un reto que podemos afrontar todos, estudiantes, padres, maestros directores, y comunidad educativa en general, mejorando los rendimientos escolares, y la captación del contenido curricular, desde la diversidad.

Se elabora, cuando en la Conciencia Ciudadana, ya no depende de la espera porque "alguien lo haga" o "alguien se ocupe" o mejor "pagamos para que otro lo haga", se trata de "Hágalo Ud. mismo"

Ésta es una reflexión personal ¿Qué estoy haciendo o aportando de forma novedosa o nueva a las nuevas generaciones? de docentes, estudiantes y Escuela?

Nuestros estudiantes se están aburriendo de lo que aprenden, tal ve la pregunta es ¿que me estás enseñando de nuevo?

Mirando a las escuelas como proveedores de la educación, están alejando a sus materia prima (los estudiantes) y a sus clientes (los padres), por la calidad y cualidad de la educación que le estamos dando.

No es suficiente lo que estamos trabajando con nuestros clientes dentro del aula, hace falta más "Vocación" y Niveles de Conocimiento docente.

La Vocación.
En su significado profundo, es "Un Llamado", en Wikipedia:
Inclinación o interés que una persona siente en su interior para dedicarse a una determinada forma de vida o un determinado trabajo.

Es el Alma que le ponemos a lo que hacemos porque nos gusta, porque nos inspira e inspiramos a otros.

Es cierto que la Vocación se pelea con el ingreso económico, y muchas veces los docentes tienden a cabalgar horarios para poder lograr el sustento necesario para mantener su propia casa, pero esa pelea, no tiene que ver con la calidad de la entrega del producto al estudiante, sin embargo, el desánimo toma el poder del sentimiento y de la vocación.

Reflexión:
Como Docente ¿Estás inspirando a tus niños, adolescentes o estudiantes? o ¿estás esperando la quincena a fin de mes?

La respuesta tendría que ser ambas, pues si castigas a los chicos, y no das más de ti, en función del salario que recibes del Colegio o Ministerio de Educación, quien queda mal ante la sociedad es la calidad de tu entrega.

Te dejo con un link que me encantó a ver si te da ideas de Cómo convertirte en ese "profe", que ama lo que hace, y que camina una milla más por sus estudiantes. y recuerda que Los Padres eligieron la Escuela donde van a estudiar sus hijos. Son tus clientes.
http://noticias.universia.cl/en-portada/noticia/2012/08/15/958761/convertirte-maestro.html

miércoles, 15 de mayo de 2013

Para sentir, nunca es tarde... y si te quedas ¿Qué?

El título de este post se me ocurrió no como algo genial, ni como algo original, sino porque yo misma me lo he estado repitiendo para convencerme en primer lugar de que puedo, si quiero, volver a amar...

Y en esa reflexión, me puse a pensar en que pasos son necesarios para poder comenzar a amar de nuevo, a confiar en la pareja, a confiar en la convivencia, y lo primero que se me vino a la cabeza, "fue sentirlo".

Y es que el sentimiento precede a la acción. Sentir también es un acto de voluntad. 

Cerramos el sentir para que no nos duela, y eso cierra la puerta a lo que sigue.

Sentir es estar expuestos a lo que venga, por eso cerramos la puerta. tenemos la experiencia del dolor, aunque ya esté sanado, y curado, y cicatrizado, la cicatriz siempre está visible.

Al mismo tiempo saber que si no me expongo al dolor, nuevamente, no tengo la oportunidad de sentir de nuevo el amor.

Al amar, que es un verbo, sabemos que no es sencillo cuando ya pasamos los 50's, entregar el todo por el todo como cuando teníamos 21, estábamos llenos de ilusión, cosa que ahora no ocurre.

Y como dice Bucay con el título de su  libre, "amar tiene que ser con los ojos abiertos".

Sentir, es un acto de voluntad, volver a sentir, y exponernos, implica ir revisando contínuamente los sentimientos, contigo mismo, y esa frase sistémica de ¿cuál es el siguiente movimiento? ¿Seguimos?, y esperar la respuesta del cuerpo.

¿Y qué pasa si en lugar de focalizar en lo que suceda en el futuro, nos focalizamos en el presente, con la mirada en el futuro? ¿podría abrirse la posibilidad de volver a sentir? ... como éstas la idea es hacernos siempre preguntas, no necesariamente con respuestas, entonces me di cuenta que puedo ir construyendo el presente, sintiendo nuevamente el estar viva...

No se si se entienda, escribo para mi, para poder ver afuera lo que tengo adentro y poder "sentirlo"!

¿Y si un día te pido que te quedes esta noche?... y si te quedas ¿qué?




domingo, 5 de mayo de 2013

El Legítimo Otro, de Maturana

Lo dijo Humberto Maturana. Sobre el fundamento emocional de lo social 
2 Replies

2.6 Fundamento emocional de lo social
La emoción fundamental que hace posible la historia de hominización es el amor. Sé que puede resultar chocante lo que digo, pero, insisto, es el amor. No estoy hablando desde el cristianismo. Si ustedes me perdonan, diré que, desgraciadamente, la palabra amor ha sido desvirtuada, y que se ha desvitalizado la emoción que connota de tanto decir que el amor es algo especial y difícil. El amor es constitutivo de la vida humana pero no es nada especial. El amor es el fundamento de lo social pero no toda convivencia es social. El amor es la emoción que constituye el dominio de conductas donde se da la operacionalidad de la aceptación del otro como un legitimo otro en la convivencia, y es ese modo de convivencia lo que connotamos cuando hablamos de lo social. Por esto digo que el amor es la emoción que funda lo social; sin aceptación del otro en la convivencia no hay fenómeno social.

En otras palabras digo que sólo son sociales las relaciones que se fundan en la aceptación del otro como un legitimo otro en la convivencia, y que tal aceptación es lo que constituye una conducta de respeto. Sin una historia de interacciones suficientemente recurrentes,, envueltas y largas, donde haya aceptación mutua en un espacio abierto a las coordinaciones de acciones, no podemos esperar que surja el lenguaje. Si no hay interacciones en la aceptación mutua, se produce separación o destrucción. En otras palabras, si en la historia de los seres vivos hay algo que no puede surgir en la competencia, eso es el lenguaje.

Repito lo que ya he dicho, el lenguaje como dominio de coordinaciones conductuales consensuales de coordinaciones conductuales consensuales, puede surgir solamente en una historia de coordinaciones conductuales consensuales, y esto exige una convivencia constituida en la operacionalidad de la aceptación mutua, en un espacio de acciones que involucra constantemente coordinaciones conductuales consensuales en esa operacionalidad.

Como ya también dije, esto tiene que haber ocurrido en la historia evolutiva de nuestros antecesores, y lo que sabemos sobre el modo de vida más probable de ellos hace tres millones de años revela que ya entonces existía tal modo de vida.                                                                                                                   Foto tomada de: http://jcsaezeditor.blogspot.com/2007/03/emociones-y-lenguaje.htmlFoto tomada de: http://jcsaezeditor.blogspot.com/2007/03/emociones-y-lenguaje.html

Más aún, este modo de vida aún se conserva en nosotros. En efecto, aún somos animales recolectores, y esto es evidente tanto en lo bien que lo pasamos en los supermercados como en nuestra dependencia vital de la agricultura; aún somos animales compartidores, y esto es evidente en el niño que se saca la comida de la boca para darla a la mama, y en lo que nos pasa cuando alguien nos pide una limosna; aún somos animales que viven en la coordinación consensual de acciones y esto lo vemos en la facilidad con que estamos dispuestos a participar en actividades cooperativas cuando no tenemos un argumento racional para negamos; aún somos animales en los que los machos participan en el cuidado de las crías, cosa que vemos en la disposición de los hombres para cuidar de los niños cuando no tienen argumentos racionales para desvalorizar tal actividad; aún, somos animales que vivimos en grupos pequeños, lo que es aparente en nuestro sentido de pertenencia familiar; aún somos animales sensuales que vivimos espontáneamente en el tocarse y acariciarse, cuando no pertenecemos a una cultura que niega la legitimidad del contacto corporal; y por último, aún somos animales que vivimos la sensualidad en el encuentro personalizado con el otro, lo que es aparente en nuestra queja cuando esto no ocurre.

Pero, por sobre todo, en el presente de la historia evolutiva a que pertenecemos, y que comenzó con el origen del lenguaje cuando el estar en el lenguaje se hizo parte del modo de vida que al conservarse constituyó el linaje Homo a que pertenecemos, somos animales dependientes del amor. El amor es la emoción central en la historia evolutiva humana desde su inicio, y toda ella se da como una historia en la que la conservación de un modo de vida en el que el amor, la aceptación del otro como un legitimo otro en la convivencia, es una condición necesaria para el desarrollo físico, conductual, psíquico, social y espiritual normal del niño, así como para la conservación de la salud física, conductual, psíquica, social y espiritual del adulto.

En un sentido estricto, los seres humanos nos originamos en el amor y somos dependientes de él. En la vida humana, la mayor parte del sufrimiento viene de la negación del amor: los seres humanos somos hijos del amor.
En verdad, yo diría que el 99% de las enfermedades humanas tiene que ver con la negación del amor. No estoy hablando como cristiano, no me importa lo que haya dicho el Papa, no estoy imitando lo que él dice, estoy hablando desde la biología. Estoy hablando desde la comprensión de las condiciones que hacen posible una historia de interacciones recurrentes suficientemente íntima como para que pueda darse la ‘recursividad’ en las coordinaciones conductuales consensuales que constituye el lenguaje.

En lo emocional, somos mamíferos. Los mamíferos son animales en los que el emocionar es, en buena parte, consensual, y en los que el amor en particular juega un papel importante. Pero el amor, como la emoción que constituye el operar en aceptación mutua y funda lo social como sistema de conveniencia, ocurre también con los llamados insectos sociales. Si ustedes observan un hormiguero, por ejemplo, notarán que las hormigas que lo constituyen no se atacan mutuamente, aunque sí atacan y destruyen a un intruso, cooperan en la construcción y mantención del hormiguero y comparten alimentos. Más aún, es posible construir la historia evolutiva de los insectos sociales y mostrar lo que los constituye como tales. En efecto, a partir del estudio de las distintas clases de insectos que existen actualmente, y de los restos fósiles que de ellos hay, uno puede mostrar que el origen de la socialización de los insectos se produce en el momento en que las hembras ponen huevos y se quedan tocándolos y chupando ciertas secreciones deliciosas que éstos tienen sin comérselos o dañarlos. En otras palabras, la historia de los insectos sociales se inicia cuando las hembras tratan a sus huevos como compañía legítima en una relación de aceptación mutua; y se constituye con la formación de un linaje en el que esa relación de interacciones de aceptación mutua se conserva como modo de vivir y se amplía, a las larvas y adultos. Todas las comunidades actuales de insectos sociales colmena, hormiguero o termitero cualquiera que sea su complejidad, son el presente de una historia de conservación de relaciones de aceptación mutua entre sus miembros que comienza en la relación hembra huevo. Si las hembras se hubiesen separado de sus huevos o los hubiesen destruido al tocarlos o chuparlos, esta historia no habría ocurrido.

La emoción que funda lo social como la emoción que constituye el dominio de acciones en el que el otro es aceptado como un legitimo otro en la convivencia, es el amor. Relaciones humanas que no están fundadas en el amor digo yo no son relaciones sociales. Por lo tanto, no todas las relaciones humanas son sociales, tampoco lo son todas las comunidades humanas, porque no todas se fundan en la operacionalidad de la aceptación mutua.
Distintas emociones especifican distintos dominios de acciones. Por lo tanto, comunidades humanas fundadas en otras emociones distintas del amor estarán constituidas en otros dominios de acciones que no serán el de la colaboración y el compartir, en coordinaciones de acciones que implican la aceptación del otro como un legítimo otro en la convivencia y no serán comunidades sociales.

[Fragmento de Emociones y Lenguaje en Educación y Política, de HUMBERTO MATURANA]

Compartido por:
Zhair Marrero S.
Docente, Mediador Educativo, especialista en Pedagogía de la Paz y Pedagogía Sistémica.
entrenamiento.mediacion@gmail.com

jueves, 25 de abril de 2013

Cerrando un capítulo importante de mi vida

Se cierra la Cátedra de la Paz, no importa ya quien la avale o a quien pertenezca, no creo que le pertenezca a muchos, solo a los que soñamos ver un mundo diferente, a los que nos llaman irreverentemente comeflores, solo porque no han incursionado en algo tan profundo como ignorado, el tema de cómo se construye la paz.

¿Estoy dolida? si, por supuesto... asentir al dolor también es parte de la vida, sobre todo cuando vemos la indiferencia, la queja, la superficialidad de una guerra sin sentido humano, la división entre hermanos, familias, amigos solo por ideologías que no producen más que hastíos en el alma.

Escribir incluso esto, me ha costado llanto, a veces angustia, y otras... pues ese vacío del no saber hacia dónde nos lleva ahora la vida. Ya tu sabes de esto que hablo, porque todos lo hemos sentido, no una, sino varias veces, pero pocas nos atrevemos hablar de ello. Porque se nos exige una postura, muchas veces de indiferencia ante lo que suceda o lo que nos suceda.

Fue parte de nuestro entrenamiento desde pequeños, desde que luego de caernos o hacernos un raspón, el "levántese y deje de llorar que no le ha pasado nada" nos fue curtiendo para poder sobrevivir a éstos cierres intespestivos de la vida, aaaaah! que sabias nuestras madres y nuestros padres.

Es parte de mi escribir para sanar mi Alma, y el de aquellas que sueñan con un mundo diferente.

Pues luego de mi rato de autoconmiseración, pasé a una segunda etapa, que es el reconocer lo que Es, y aqui viene un relato de la historia vista desde mi Yo, y de veras que se hizo un trabajo maravilloso, muchos docentes, alrededor de unos 1.000, pasaron por ésta escuela de vida, para preparar a sus estudiantes para relacionarse diferente... no se si la meta fue cumplida, pero estoy segura que sus almas se enriquecieron con esos encuentros maravillosos.

A todos ellos, mi agradecimiento y mis respetos por atreverse a pensar en que el mundo puede ser diferente, a querer ponerle la firma al acta de defunción a la
guerra como modo de resolver los conflictos, y asi inicio con Marta Paillet, de quién tomé aquél "logrando acuerdos" por allá por el año 1997, taller que organizó Isabel González, con quien caminé un rato para seguir organizando los entrenamientos, hasta formarme en Santa Fé, Argentina con las que escribieron el libro de Pedagogía de la Paz. Luego vinieron otros entrenamientos sobre mediación, negociación, y resolución de conflictos...

Así llegó el momento de servirle al país, al ser seleccionada una de las 5 personas que manejarían los ejes de capacitaciones para PNUD y Centro Carter en Venezuela en el 2003, se formaron 144 docentes que tenían que hacer luego la réplica a 35 docentes más, para lograr al cabo de sólo 2 años, la cantidad de 4900 docentes formados en toda venezuela en el método "Hablar hasta entenderse", y que luego tenían que enseñar a su vez a sus niños, niñas y adolescentes.

De aqui quedó un registro muy importante, que fue el resumen de todo lo que se hizo, los actores, los que recibieron, lo que se continuó, que se presentó ante el https://www.cartercenter.org/documents/2137.pdf
Centro Carter, quien fue el organismo que el Gobierno Nacional, designó para la supervisión desde el tercer lado. Agradecida al equipo que trabajamos juntos em pro de fortalecer la Paz en Venezuela neutral.

Agradecida a mi jefe Francisco Diez, y Ana Cabria Mellace, quienes confiaron en mi para realizar el trabajo. A todos los que acompañaron desde cada una de sus áreas de trabajo a que el conjunto de actividades se sincronizaran y se convirtiera en uno solo. A todos ellos GRACIAS.

Luego pasé a la cátedra en enero 2006, continuando con las formaciones, en Constructores de PAZ, hermoso taller por el que no solo docentes, sino estudiantes desde 1er grado hasta bachillerato, pasaron por ésta escuela, que entre juegos, ejercicios, pinturas, disfraces, chistes y conceptualizaciones, aprendimos que tenemos que tener la vista del águila, que los muros más importantes no son los de piedra,
sino los que construimos por dentro, que la incongruencia del renacimiento entre las grandes catedrales y el oscurantismo, ya creaban la polarización en el Alma humana, que las primeras escrituras, y el foro romano, ya nos hablaban del pan y circo, donde se luchaba por la sobrevivencia desde el alma animal que tenemos.
 Constructores de Paz seguirá viviendo en mi corazón, para tomar su fuerza y poder seguir con los nuevos propósitos. GRACIAS a todos los que pasaron por esos caminos y que eligieron que los acompañáramos por un rato. Especialmente los niños, que fueron los receptores de la alegría que se despliega cuando podemos hablar hasta entendernos.


En el 2008 me formé como Pedagoga Sistémica en República Dominicana, junto con Ana María Manzano, nos íbamos cada mes. Ella soñaba desde 2005 traer a Venezuela a la Lic Angélica Olvera, quien creó la Pedagogía Sistémica con el enfoque de Bert Hellinger. Cosa que no se pudo lograr, hasta que en 2011, llegó el día de la juventud, el 12 de febrero, fecha que celebra que los jóvenes en la Victoria, lugar donde nací, defendieron el fuerte que comandaba José Felíx Rivas, de los realistas que se dirigían a Caracas desde Valencia, logrando la Victoria, asi iniciamos Pedagogía Sistémica CUDEC en Venezuela, con un grupo de 45 docentes que se entusiasmaron de nuevo por hacer algo diferente para que sus chicos y chicas puedan aprender de forma más exitosa. a ellos, GRACIAS Ana Manzano, por tu idea, y que con tu permiso se hizo realidad en Caracas, GRACIAS por confiar, por creer que es posible, pero sobre todo por llevarlo a la práctica. GRACIAS CUDEC, porque desde 2008 que me formé en República Dominicana, soñé que era posible para Venezuela, así conversamos para que se hiciera posible. LAs fotos siguientes serán testigo de la felicidad lograda al saber que si se generan cambios en el Alma, aunque aparenten ser muy pequeños.

Y llegó la hora de cerrar, recogiendo mis cachivaches y macundales, el salón se queda vacío, me voy a otra parte, aunque hoy no sepa hacia dónde me lleva la vida. me llevo entre ellos mis recuerdos, hermosas fotos en mi vida que nadie me las quita, y nadie las podrá repetir. Adios...










domingo, 7 de abril de 2013

La Nueva Escuela para adultos

Foto tomada de istock gratuito
La nueva Escuela para adultos...

¿POR QUÉ UNA NUEVA ESCUELA DE ADULTOS?
Actualmente vivimos juntos, formando comunidades de seres humanos en vecindades, en pueblos, ciudades y en la tierra, y nunca hemos sido educados para convivir ni para lidiar con la complejidad de nuestra propia naturaleza humana, constantemente en relación con otros.

Si tenemos suerte somos educados para una carrera con algún grado de conocimiento sobre nuestra cultura y nuestro país. Cuando surgen dificultades y conflictos en nuestra vida personal con nuestras emociones, nuestras faltas de habilidad para apreciar la situación de nuestras familias, nuestro trabajo, la religión o la vida política, inventamos soluciones, hacemos creer y actuamos como que sabemos, hablamos de valores ancestrales, buscamos "el cómo hacer" a través de recetas prácticas o, si somos suficientemente sanos, buscamos el consejo de especialistas.

La época presente parece caracterizarse por bloqueos en nuestra energía; intentamos vivir en una paz mínima el uno con el otro, aún en el seno de nuestra propia familia; intentamos que dure el amor y buscamos comunicarnos con nuestros hijos o padres, sin mencionar la comunicación que intentamos establecer con otras naciones. Estamos conscientes de nuestros deseos de hacerlo mejor y muchos de nosotros nos sentimos frustrados por nuestras fallas cotidianas.

El problema es que no disponemos de estrategias que nos permitan construir, ni hay un terreno común a partir del cual nos podamos comunicar. Pareciera que no podemos esperar que los adultos nos ofrezcan un conocimiento que sirva de base común para todos y que permita superar las dificultades. No hay un terreno común que sirva de punto de partida para un entendimiento, parece que no hay nada que podamos compartir como adultos; no existe un conocimiento compartido por todos.

La lealtad con el país y un buen comportamiento duran poco cuando el conflicto emocional está levantando tormentas hasta la superficie de nuestras mentes, exigiendo una reacción. Existe por tanto, una tremenda necesidad deentender que los seres humanos tenemos diferentes maneras de pensar, que si son entendidas y practicadas, van a evitar mucho del conflicto que ahora ocurre en las familias, en las corporaciones, en el país o en cualquier lugar que los adultos se reúnan.


"La prevención del crimen no empieza en las calles sino en los conflictos de la mente. La educación sobre las drogas empieza con aprender a tener acceso de manera natural a las excitaciones y los extremos de nuestros cerebros emocionales. Los valores sólo se vuelven realidad cuando estamos dispuestos a observar nuestro propio comportamiento y los patrones que hemos almacenado en nuestro cerebro profundo."(De Beauport, 2002)

El planteamiento acerca de la existencia de múltiples maneras de pensar, de múltiples inteligencias, surge de las nuevas investigaciones acerca del cerebro, y específicamente del descubrimiento del hemisferio derecho de la Neocorteza y cómo este hemisferio difiere del hemisferio izquierdo. Es igualmente importante hacer referencia a nuevos e importantes descubrimientos con respecto al sistema cerebral emocional que ofrece nuevas opciones para tratar con nuestras emociones y un sistema cerebral más profundo que sirve como instrumento para filtrar los comportamientos basados en condicionamientos tempranos de la familia.

Yo creo que nuestras fallas son debidas a lo que hemos llamado el inconsciente y es ahora cuando sabemos que éste se refiere a las dos estructuras cerebrales más profundas, relacionadas con las emociones y con nuestros patrones de comportamiento, localizadas justo debajo de nuestro cerebro de pensar, imaginar e intuir.

Yo creo que nuestras fallas son debidas a nuestra dependencia única de la educación de la inteligencia racional, teniendo sólo un interés periférico en el arte, mientras que el corazón lo dejamos para los momentos de privacidad y la espiritualidad la destinamos al mundo etéreo desligado de intereses mundanos. Por lo tanto, el cerebro humano es el terreno común a partir del cual podemos comunicarnos mejor. Creemos que tener acceso a los cerebros que han sido llamados "el inconsciente" puede permitirnos empezar a vivir con nuestro propio poder y ser responsables de ese poder individual.

Actualmente, es nuestro poder humano emocional y conductual no educado, el que está siendo lanzado de manera destructiva al mundo. El cerebro humano es la nueva frontera de la educación y sólo un nuevo llamado a educarnos a nosotros mismos efectuará el cambio en la manera como estamos viviendo.

NUESTRA PROPUESTA: Una Nueva Escuela para Adultos con un programa en Desarrollo Humano y Conciencia.

Compartido por:
Zhair Marrero S.
Docente, Mediador Educativo, especialista en Pedagogía de la Paz y Pedagogía Sistémica.
entrenamiento.mediacion@gmail.com

El Optimismo Parte 1: Agnes Haddock, Catherine Douglas, Gustavo Alberto Sanchez, Martin Seligman y Yo

 "El Optimista ve la oportunidad en toda calamidad, mientras que el pesimista ve la calamidad en toda oportunidad".               ...